Todo sobre: El Mosquito Tigre (Aedes albopictus)

Mosquito Tigre
(Aedes albopictus)


Descripción
El mosquito tigre (Aedes albopictus) es una especie de díptero nematócero perteneciente a la familia Culicidae. Se caracteriza por su coloración negra con ornamentación blanca en tórax y abdomen, patas a bandas negras y blancas y una conspicua línea blanca longitudinal central en tórax y cabeza. Tiene una longitud de entre unos 5 y 10 mm. Como otras especies de mosquitos, la hembra posee una trompa fina y alargada, la probóscide, que a modo de estilete, utiliza para picar y extraer sangre de vertebrados, en especial mamíferos y aves, que aprovecha para el desarrollo de los huevos. Los machos de la especie, al igual que la de otros mosquitos, se alimentan de néctar. Está incluida en la lista 100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo[1] de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Biología y ecología
 
Larva de Mosquito Tigre
Las larvas de esta especie son pequeñas y de coloración oscura. Se desarrollan en recipientes donde existan pequeñas cantidades de agua sobre todo si se hallan en lugares sombreados como por ejemplo jarras, cubos, floreros, platos de macetas y otros objetos conteniendo agua en jardines, patios y descampados. Su criadero larvario original consiste en oquedades llenas de agua en árboles. En nuestro entorno es un mosquito principalmente urbano que aprovecha sistemáticamente puntos con agua de origen humano para su reproducción. Su picadura, incluso a través de ropa fina como calcetines, es muy molesta, produciéndose en las horas diurnas en las que una parte de las especies autóctonas no suelen picar.

Diseminación
El mosquito tigre es una especie invasora originaria del sudeste de Asia, habiéndose extendido por África, América y Europa desde 1979 y posteriormente por la zona del Pacífico. Su llegada puede producirse durante el transporte de personas, o de mercancías con restos de agua acumulada como pueden ser neumáticos usados, o plantas ornamentales como es el caso del bambú de la suerte (Dracaena sanderiana). Sus huevos son resistentes a la desecación por lo que puede también entrar en cauchos usados importados que llevan sus huevos secos adosados internamente, una vez que hacen contacto con el agua, eclosionan y emergen las larvas de primer estadio (de cuatro posibles).

Transmisión de enfermedades
En zonas endémicas, el mosquito tigre es vector en la trasmisión de enfermedades como el dengue en América Central, del Sur y zona del Pacífico, la fiebre amarilla y, aunque en mucha menor frecuencia que el muy común Culex pipiens, puede ser vector en la transmisión del Virus del Nilo Occidental. En el verano de 2007 se produjo un brote epidémico de fiebre chikungunya en Rávena (Italia) producida por el virus CHIKV y que fue diseminada por la picadura del Mosquito Tigre; hasta ese momento, esta enfermedad solo había afectado a países tropicales, lo que disparó las alarmas ante la globalización de este tipo de infecciones.

En verano de 2010 se detectaron mosquitos tigre infectados por el virus del Nilo Occidental, en el norte de Grecia, provocando la muerte de algunas personas víctimas de las picaduras realizadas por estos.

Erradicación
En los países donde se ha extendido, la lucha para su erradicación resulta difícil y muy cara, por ello es conveniente actuar lo más precozmente posible sensibilizando a las instituciones y ciudadanía para evitar esta propagación. Entre las acciones que se proponen están:

El control de los mosquitos tigre se basa en la gestión del medio y los métodos químicos. La eliminación adecuada de los residuos sólidos y la mejora de las prácticas de almacenamiento de agua, entre ellas la cobertura de los envases para evitar que los mosquitos hembra pongan sus huevos son medidas que deben fomentarse.

La aplicación de los insecticidas apropiados a los hábitats larvarios, en particular aquellos que son útiles en los hogares, como las vasijas de almacenamiento de agua, evita la cría de mosquitos durante varias semanas, pero debe repetirse periódicamente. También se han utilizado con algún éxito pequeños peces y copépodos (crustáceos diminutos) que se comen los mosquitos.
Durante los brotes, las medidas urgentes de control de los vectores también pueden incluir la aplicación de insecticidas con fumigadores portátiles o montados en camiones o aviones. Las medidas de control deben acompañarse de una monitorización y vigilancia activas de la población natural de mosquitos para determinar la eficacia del programa.

Gestionar correctamente el almacenamiento, procesos de transporte y reciclaje de los neumáticos usados. Esta parece que debería ser una de las acciones fundamentales para limitar su expansión intercontinental, dado que se han relacionado las vías de extensión del mosquito, con las del transporte de ésta mercancía a nivel mundial.

Evitar posibles reservorios para la reproducción del mosquito como pueden ser recipientes, macetas, latas o cualquier otro utensilio en el que el agua no pueda ser recambiada como mínimo cada semana.
Repelentes con DEET
La N,N-Dietil-meta-toluamida, conocida como DEET, es el ingrediente más habitual de los repelentes de insectos. Se usa aplicándolo sobre la piel o la ropa a la hora de evitar las picaduras de artrópodos. En particular se utiliza contra las picaduras de mosquitos, pulgas, moscas, garrapatas y larvas de sarna.

Contenido
1) Historia

2) Química

3) Efectos sobre la salud

1) Historia
El DEET fue inicialmente desarrollado por el ejército estadounidense para solucionar los problemas que tuvieron sus soldados en la jungla durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque lo usaron desde 1946, no fue hasta 1957 cuando su uso se extendió a la población civil. Inicialmente fue pensado como un pesticida agrícola, pero fue especialmente útil durante la Guerra de Vietnam.
2) Química

El DEET es, a temperatura ambiente, un liquido ligeramente amarillento. Se puede obtener a partir de ácido M-toluico (ácido m-metilbenzoico) y la dietilamina. Para ello hay que prepararlo en ácido clorhídrico y hacerlo reaccionar con la dietilamina. En vacío se puede destilar a un punto de ebullición de 111 °C y una presión de 1 atm.
3) Efectos sobre la salud
Los fabricantes de este producto siempre advierten que no se debe aplicar sobre la piel si hay alguna herida. Además, el DEET puede irritar la piel y en algunas personas se han visto reacciones muy exageradas.

En personas que han estado expuestas de modo muy prolongado al DEET se ha visto un aumento de casos de insomnio.
Por precaución, se suele recomendar evitar su uso en niños menores de dos años
Cómo funciona el DEET:
Los mosquitos huelen gracias a sus antenas. Al estudiar si estos insectos eran capaces de detectar una sustancia química creada por el hombre que de otra manera no existiría en la naturaleza, descubrieron que no sólo la detectaban, si no que encontraron la neurona que se activa cuando “huelen” el DEET. Y lo mejor es que para el mosquito es un olor repulsivo. Tan repulsivo que llegan a evitar una zona que emane ese olor incluso aunque haya comida (ejemplo: agua con azúcar).

Una concentración del 20% de DEET en un producto anti-mosquitos, es suficiente. Ahora bien, si viaja a países de riesgo es recomendable una más alta. La duración media efectiva de estos productos es de unas 4-5 horas por aplicación. Esto depende de la temperatura, humedad, sudoración de la piel.
No obstante, hay productos que utilizan otros compuestos.
Cómo prevenir el mosquito tigre
1. Evitar el abandono y la acumulación al aire libre de materiales que puedan retener el agua pluvial (floreros, platos de debajo de las macetas, telas de plástico, botellas, latas, cubos, neumáticos,…).
2. Eliminar el agua de los platos de debajo de las macetas, regaderas, cubos o de cualquier otro recipiente y mantenerlos resguardados de la lluvia.

3. Utilizar sistemas de riego por bombeo en huertos y jardines; en caso de no ser posible, cubrir los cubos y otras reservas de agua mediante cubiertas ajustadas o mosquitera íntegra, fija y bien tensa.
4. Tratar cada 7/10 días con insecticidas antilarvales todos los depósitos de agua privados que no puedan vaciarse.

5. Verificar que las bajantes no estén obstruidas para evitar acumulaciones de agua.

6. Asegurar la continuidad de los tratamientos y de las demás acciones incluso en los periodos de ausencia del mosquito.

Cabe precisar sin embargo que cualquier acción preventiva, puesta en pie por entidades públicas y privadas logrará, en el mejor de los casos, eliminar sólo en parte los insectos. Algunos mosquitos podrían desarrollarse y llegar a picar. Por consiguiente, hay que tener en cuenta otros dos consejos:

7. El mosquito tigre pica de día. Es necesario protegerse con repelentes incluso durante las horas diurnas. En estos años muchos productos spray innovadores han visto la luz para resolver este específico problema. La sugerencia es aun más importante para las personas que desempeñan actividades en el exterior y para los niños.
8. Utilizar productos adulticidas (spray, eléctricos) o ahuyentadores electrónicos, también durante el día para evitar la entrada de los mosquitos en las viviendas.

El mosquito tigre ya pica en 120 municipios catalanes
Llegó de Asia y ya se encuentra en 120 municipios catalanes, 33 más que el año pasado. El mosquito tigre (Aedes albopictus), está en expansión según revela un estudio de la Consejería de Medio Ambiente y Vivienda de la Generalitat.
El estudio, el quinto que se elabora desde la detección del mosquito por primera vez en Sant Cugat del Vallès (Barcelona) en 2004, significa que la expansión ha ido en aumento, y que en los dos últimos años el insecto colonizó 65 nuevas localidades.

Por comarcas, se sumaron a la lista municipios del Alt Empordà, Baix Empordà y Anoia, mientras salió fuera el Segrià. El estudio incorporó también la información obtenida por el Consejo Comarcal del Baix Llobregat y por el de la Bahía de Roses y Baix Ter (Girona).

Los nuevos municipios donde se detectó su presencia son Vilafranca del Penedès, Sant Llorenç d’Hortons, Olesa de Bonesvalls, Sant Sadurní d’Anoia, Subirats, Piera, Masquefa, Castellbell i el Vilar, Manresa, Sant Fruitós de Bages, Canyelles, Arenys de Munt, Cabrera, Alella, Vilassar de Mar, Mataró, Creixell, Roda de Barà, Rellinars, Matadepera, Sant Llorenç Savall, Parets del Vallès, Santa Eulàlia de Ronçana, Vilanova del Vallès, La Garriga, Montornès, Santa Maria de Martorelles, Montmeló, Lliçà de Vall, Caldes de Montbui, Vallromanes, L’Escala y Platja d’Aro.
La Consejería recordó que el momento de máxima expansión se registra alrededor de septiembre, cuando la rápida proliferación del mosquito -que completa su ciclo vital en solo 10 días- llega a su punto álgido tras semanas de unas temperaturas que le son propicias. Medio Ambiente señaló asimismo que para frenar su proliferación lo más efectivo es evitar la puesta de huevos y el crecimiento de las larvas acuáticas, algo que solo se consigue eliminando los puntos de agua donde crecen, habitualmente acumulaciones de agua en recipientes que se dejan a la intemperie.

El mosquito tigre tiene una autonomía de vuelo de 400 metros, normalmente solo pasa de los 150 metros, por lo que lo lógico es encontrarlos cerca de su punto de cría -si bien se ha demostrado que algunos ejemplares lograron trasladarse a zonas lejanas utilizando vehículos particulares-.

Desde la detección de la primera colonia en la Península Ibérica, el insecto se expandió año tras año a los 11 municipios en 2005, 27 en 2006, 55 en 2007, y 87 en 2008 hasta llegar a los 120 actuales.